Herramientas de Investigación

Los paleontólogos disponen de una serie de herramientas de trabajo para la identificación, caracterización y cálculo de la edad numérica o relativa de los restos fósiles:

1. Herramientas de datación:
El grado de racemización de aminoácidos, un método de datación numérico.
Los aminoácidos pertenecen a un grupo de compuestos de carbono que tienen una molécula asimétrica y existen en dos formas que, aunque químicamente son idénticas, físicamente una es la imagen de espejo de la otra.


Cuando se forman aminoácidos en las plantas o animales vivientes, se presentan en una sola forma, generalmente la izquierda (levógira). El paso del tiempo hace que algunas moléculas se vuelvan en el otro sentido, y la forma izquierda cambia a la forma derecha (dextrógira). A este cambio se le llama racemización.

El principio para fechar por este método es el siguiente: Cuando un hueso queda enterrado, el ácido aspártico del hueso se racemiza lentamente. Si después de un largo período de tiempo desenterramos el hueso, extraemos el ácido aspártico que queda, y comparamos su grado de racemización con el del ácido aspártico-levógiro puro, podemos calcular la edad del fósil.


Datación con Uranio-Torio, otro método de datación numérico
: Es uno de los métodos de datación basados en el principio de desintegración de elementos radiactivos. Usa las propiedades de las vidas radiactivas medias del uranio 238 y torio 230. Cuando se comparan las cantidades de uranio y torio originales, se puede obtener una estimación de la edad del fósil.

La Bioestratigrafía con micro-vertebrados, un método de datación relativo. La bioestratigrafía caracteriza los sedimentos por los fósiles que se han encontrado en ellos y establece una datación relativa de los estratos. El estudio de los vertebrados más pequeños es el método más empleado en la datación de los yacimientos paleontológicos del Cuaternario. Los microvertebrados incluyen animales de menos de cinco kilogramos de peso, como los peces, aves, anfibios, reptiles, murciélagos, conejos, liebres, marmotas, ardillas, musarañas o ratones de campo. Los animales que suelen emplearse con más frecuencia en bioestratigrafía son los roedores.
Los dientes de los roedores, permiten identificar muy bien las especies. Los cambios evolutivos detectados se utilizan para conocer en qué periodo del Cuaternario nos encontramos.

2. Herramientas espaciales (de situación):
Durante la excavación del yacimiento, se toman la dirección y buzamiento (inclinación) de los huesos largos. Con estos datos, se elaboran diagramas de distribución de antiguas corrientes de agua o lodo, que nos sirven para conocer dónde se depositaron los huesos y qué transporte han sufrido a lo largo del tiempo.

3. Herramientas de identificación y descripción:
La morfometría es una de las herramientas más utilizadas en paleontología.
Morfometría viene de las palabras “morphos” que significa “forma” y “metros” que significa “medida”. ¿Pero qué medidas queremos conocer y para qué nos servirán?
(Longitud, anchura, altura, diámetros, volúmenes, ángulos), nos servirán para extraer las siguientes conclusiones: Edad de la población, tipología de los individuos, variabilidad de las especies, capacidad craneal, peso aproximado, patologías…

4. Herramientas ecológicas:
El objetivo final de la palentología es la reconstrucción de los ambientes del pasado y la predicción que, con ellos, podemos hacer del futuro.
Algunas herramientas en las que nos podemos basar son:
Paleoclimatología: estudio del clima del pasado
Paleoecología: estudio de los ecosistemas del pasado
Palinología: Estudio del polen.